Sandalias respetuosas para bebé: frescura sin perder protección
En verano el pie del bebé suda más y pasa más horas en contacto con arena, césped y suelo caliente. La sandalia adecuada resuelve las dos cosas a la vez: ventila y protege.
Todas las de esta categoría llevan puntera protegida — importante cuando todavía gatea o acaba de empezar a andar y arrastra los pies —, suela flexible y materiales transpirables. Y cumplen el mismo criterio que el resto del catálogo, revisado por Maribel Martínez, podóloga pediátrica.
Un apunte: la sandalia de verano no sustituye al zapato cerrado para todo. Para la playa y la piscina hay recomendaciones concretas que te contamos en qué calzado poner y cuál evitar en la playa.







