Botas respetuosas para niño: para el charco, el barro y el camino de vuelta
En invierno el pie del niño pasa muchas horas metido en una bota. Si esa bota es rígida y estrecha, los dedos dejan de moverse justo en la etapa en la que más necesitan hacerlo. Las botas respetuosas para niño de esta categoría protegen del frío y de la humedad sin renunciar a la horma ancha ni a la suela que dobla.
Lo que compruebo antes de que una bota entre aquí
Suela flexible, que se doble en la zona de los dedos y no como una tabla.Puntera ancha, porque el pie del niño es más ancho de lo que suele fabricarse.Caña que acompaña el movimiento del tobillo en lugar de inmovilizarlo.Agarre en mojado, que es donde se resbala de verdad.Fácil de poner y quitar, para que la use sin pelearse cada mañana.
¿Qué talla pido? Mide el pie descalzo, del talón al dedo más largo, y súmale entre 10 y 15 mm. Si está entre dos números, coge el mayor. Si tienes dudas, escríbeme antes de comprar.
Soy Maribel Martínez, podóloga pediátrica: ninguna bota llega a esta página sin que la haya revisado antes.


