Pies de niños en verano 7 cuidados esenciales que todo padre debe conocer

Por qué el verano es la época más exigente para los pies infantiles

Con el calor llegan más horas al aire libre, más actividad, más sudor y más cambios de calzado. Los pies de los niños se enfrentan en verano a retos que no tienen en invierno: terrenos irregulares, humedad constante en la piscina, calzado más abierto y exposición a infecciones.
Soy Maribel, podóloga pediátrica de Podiabel, y en este artículo te doy 7 cuidados esenciales para que los pies de tu peque lleguen al otoño en perfectas condiciones.

1. Elige el calzado adecuado para cada momento

El error más frecuente del verano es usar el mismo calzado para todo: la piscina, el paseo, el parque y el cole. Cada contexto necesita un calzado diferente.
✅ Piscina/ducha → chancla o cangrejera impermeable para prevenir hongos
✅ Playa → chancla ligera para ir y volver, descalzo en la arena
✅ Cole y día a día → cangrejera o sandalia respetuosa con sujeción real
✅ Deporte → zapatilla con sujeción específica para la actividad

Recuerda: las chanclas están recomendadas exclusivamente para piscina, playa y duchas públicas. No para caminar durante horas.

2. Previene los hongos desde el primer día

Los hongos en los pies son la infección más frecuente en niños durante el verano. La combinación de humedad, calor y superficies compartidas en piscinas y vestuarios es el entorno perfecto para su desarrollo.
✅ Usa chancla hasta el momento de entrar al agua — y en la ducha del vestuario
✅ Seca bien los pies al salir, especialmente entre los dedos
✅ No compartas toallas ni calzado
✅ Aplica crema solar también en los pies

Si ves que la piel se enrojece, pica o aparecen grietas entre los dedos, consulta a un podólogo. Los hongos no desaparecen solos y un tratamiento temprano evita complicaciones.

3. Revisa la talla del pie ahora

En primavera y verano los pies crecen más rápido. El Colegio Oficial de Podólogos señala que los pies de los niños crecen entre 7 y 8 milímetros cada 3 meses. Eso significa que la talla de septiembre puede estar completamente desfasada en junio.

Un calzado demasiado pequeño comprime los dedos — que son elásticos y deformables a la compresión sin provocar dolor inmediato — generando lesiones y modificaciones en la marcha normal del niño.

Mide el pie de tu peque ahora mismo: pon el pie sobre papel, marca el talón y el dedo más largo y añade 10-15mm. Compra siempre a partir de esa medida.

4. Deja que caminen descalzos cuando sea seguro

Uno de los mejores cuidados que puedes darle al pie de tu peque en verano es dejarle ir descalzo. En casa, en el césped, en la arena de la playa…
El Colegio de Podólogos explica que caminar descalzo permite al niño sentir el suelo — sensación propioceptiva — consiguiendo que progresivamente vaya madurando todo su aparato locomotor.

En casa no es necesario llevar zapatos. Basta con calcetines antideslizantes. Dejar que los pies respiren evita la acumulación de humedad y la aparición de hongos o papilomas.

5. Cuida las rozaduras y ampollas

Con el cambio de calzado en verano — especialmente si estrenas sandalia nueva — pueden aparecer rozaduras y ampollas. Son más frecuentes porque en verano no se llevan calcetines que protejan la piel.
Si aparece una ampolla:
✅ No la pinches — el líquido protege la zona mientras cura
✅ Cúbrela con un apósito hidrocoloide de farmacia
✅ Deja el pie al aire cuando puedas
✅ Cambia el calzado que la ha causado
La mejor prevención es estrenar el calzado antes de la temporada — nunca el primer día de playa o de piscina.

6. Vigila la pisada en esta época

Hay señales que durante el verano se hacen más visibles porque el peque está más activo. Consulta con un podólogo pediátrico si observas:
✅ Se cae mucho más de lo normal
✅ Pisa hacia dentro o hacia fuera de forma pronunciada
✅ Se queja de dolor en los pies o las piernas al final del día
✅ El desgaste del calzado es muy asimétrico
A partir de los 3-4 años es recomendable una revisión podológica para estudiar el pie del niño y valorar posibles deformidades o marchas anormales.

7. Hidrata los pies al final del día

El calor, la arena, el cloro de la piscina y las horas con calzado abierto resecan la piel de los pies. Al bañar al peque por la noche, aplica una crema hidratante suave en los pies — especialmente en los talones y la planta.
Este hábito pequeño previene grietas, descamación y la piel seca que favorece la entrada de infecciones.

En Podiabel encontrarás el calzado respetuoso para este verano: sandalias, cangrejeras y zapatillas ligeras revisadas por mí personalmente. Para que los pies de tu peque disfruten el verano sin problemas. 👣

¿Tienes dudas sobre la pisada o el calzado de tu peque? Escríbenos a info@podiabel.com

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