Hola, soy Maribel Martínez, podóloga pediátrica y responsable de Podiabel. Cada septiembre, cuando los peques vuelven a las extraescolares —fútbol, baloncesto, atletismo, gimnasia rítmica— empiezo a recibir en consulta el mismo perfil de familia: un niño o niña de entre 8 y 14 años que se queja de dolor en el talón durante o después del entreno, y unos padres preocupados porque piensan que algo se ha roto.
En la gran mayoría de esos casos no hay nada roto. Es la enfermedad de Sever, también llamada apofisitis calcánea, y aunque el nombre asusta, la buena noticia es que es autolimitada: se cura sola cuando termina el crecimiento del talón, y se maneja bien con medidas conservadoras.
Te explico cómo identificarla, por qué es tan típica de esta época del año, qué puedes hacer para aliviarla y cuándo hay que pedir cita.
Qué es la enfermedad de Sever (o apofisitis calcánea)
La enfermedad de Sever es una inflamación del cartílago de crecimiento del hueso del talón, el calcáneo. Ese cartílago —la apófisis— es la zona por la que el hueso estira durante el crecimiento, y es más débil que el hueso adulto ya formado.
Cuando el peque hace deporte de impacto repetido (correr, saltar, cambios de dirección bruscos), esa zona sufre microtraumatismos por la tracción del tendón de Aquiles. Si no le damos tiempo a recuperarse, se inflama y aparece el dolor.
Es la causa más frecuente de dolor de talón en niños y adolescentes activos, y afecta especialmente entre los 8 y los 14 años, cuando coinciden dos factores: pleno estirón óseo y alta actividad deportiva.
Por qué aparece justo en septiembre y octubre
No es casualidad que el pico de consultas llegue al arrancar el curso. Se juntan tres circunstancias:
- Vuelta a los entrenamientos después de dos meses de menor intensidad deportiva.
- Cambios de calzado: el peque pasa de chanclas y sandalias a deportivas cerradas, botas de fútbol de taco alto y zapatillas escolares. El pie no está adaptado a esos apoyos.
- Fase de estirón que muchos peques dan en verano: llegan a septiembre con los tendones cortos respecto al hueso, más tirantes y más propensos a inflamar la zona de crecimiento.
Cómo saber si es Sever: los síntomas que debes vigilar
- Dolor en el talón durante o justo después de la actividad deportiva
- Dolor que mejora en reposo y empeora al retomar la actividad
- Cojera o forma rara de andar los primeros minutos de la mañana
- Sensibilidad al apretar los lados del talón. Prueba a pellizcar suavemente los laterales: si le duele, sospecha Sever
- A veces, ligera hinchazón o enrojecimiento en la zona
- El peque tiende a caminar de puntillas para no apoyar el talón
En la mayoría de casos afecta a un solo talón, aunque puede aparecer en los dos a la vez.
Qué NO es enfermedad de Sever
Conviene diferenciarla de otras causas de dolor de talón, porque el manejo es distinto:
- No es tendinitis de Aquiles. Esa afecta al tendón, no al hueso, y es menos frecuente en niños
- No es fractura por estrés. Aparece tras un trauma o un esfuerzo muy intenso
- No es fascitis plantar. Esa duele en la planta, no en el talón trasero
- No es un simple dolor del crecimiento. El crecimiento no duele en zonas concretas
Si hay dudas, la exploración clínica de un podólogo pediátrico basta en la mayoría de casos. Solo se piden radiografías para descartar otras causas.
Tratamiento: qué se hace en consulta
El tratamiento es conservador —nada de cirugía en niños— y busca reducir el dolor mientras la zona de crecimiento madura y termina de osificarse.
Reposo relativo
No hace falta prohibirle el deporte del todo. Se reduce la carga: menos días de entreno, fuera la actividad de más impacto, y sustituir por natación o bici mientras dure el dolor. La regla es no dolor: si al hacer algo le duele, se para.
Frío local
Hielo o compresa fría, con una toalla fina entre la piel y el hielo, durante 10-15 minutos después del entreno o cuando aparezca el dolor.
Estiramientos
Estiramientos suaves de gemelo y sóleo dos veces al día. El tendón de Aquiles corto es uno de los factores que agrava el Sever, y el estiramiento lo alivia.
Adaptación del calzado
Aquí entra un factor clave y muchas veces olvidado. El calzado del peque debe tener algo de amortiguación en el talón, ser flexible en la parte delantera, tener puntera ancha, ajustar bien —ni suelto ni apretado— y ser transpirable.
Las botas de fútbol de taco alto y las zapatillas rígidas con cámara de aire o arco de soporte empeoran los síntomas. En esos casos, o se cambia el modelo, o se compensa con talonera. Si quieres entender la diferencia de fondo, te lo explico en zapato respetuoso frente a zapato convencional.
Taloneras u ortesis
Cuando el dolor es persistente, el podólogo puede pautar una talonera de silicona o una plantilla personalizada. No se recetan por si acaso: solo si la exploración lo indica.
Cuánto tarda en curarse
Con manejo adecuado, los síntomas suelen desaparecer entre 2 semanas y 2 meses. Como condición, se cierra definitivamente cuando la placa de crecimiento del calcáneo se osifica, algo que ocurre hacia los 14-15 años. Hasta esa edad, aunque este brote se cure, puede reaparecer si se retoma la actividad sin cuidado.
Cómo prevenir la recaída cuando vuelva al deporte
- Retomar la actividad gradualmente, no ir de 0 a 100 en una semana
- Calentar bien antes del entreno: 5-10 minutos de movilidad y trote suave
- Estirar después del entreno, nunca antes del calentamiento
- Rotar el calzado deportivo, no usar siempre el mismo par
- Revisar el estado del calzado deportivo cada 3-4 meses
- Vigilar el dolor: si aparece, reducir carga inmediatamente
- Mantener buena hidratación durante los entrenos
Cuándo pedir cita ya
- El dolor lleva más de una semana
- Le impide hacer deporte con normalidad
- Cojea al levantarse por las mañanas
- El dolor aparece incluso en reposo
- Hay enrojecimiento o hinchazón visible
- Tiene menos de 8 años o más de 15, por posibles diagnósticos diferenciales
- Solo le duele un talón y fue tras un golpe concreto, por posible lesión aguda
Un diagnóstico a tiempo evita meses de dolor y de deporte cortado. Y sobre todo evita compensaciones —cojera, cambio de patrón de marcha— que pueden generar problemas biomecánicos secundarios en rodillas o caderas.
En Podiabel tenemos modelos de calzado respetuoso adecuados para peques con esta patología. Si tienes dudas sobre qué modelo elegir, escríbenos por WhatsApp al 607 81 29 75: la asesoría de talla y modelo es gratuita.
Si quieres contrastar esta información con otra fuente pediátrica, la ficha de Nemours KidsHealth sobre la enfermedad de Sever explica el mismo cuadro con respaldo médico.
Preguntas frecuentes sobre la enfermedad de Sever
¿Es peligrosa la enfermedad de Sever?
No. Es una condición autolimitada que se cura sola cuando termina el crecimiento del talón, entre los 14 y 15 años aproximadamente. No deja secuelas si se maneja bien y no requiere cirugía.
¿Mi hijo puede seguir haciendo deporte con Sever?
Sí, con reposo relativo. Se reduce la intensidad y se evitan los ejercicios de impacto mientras haya dolor. Actividades como natación o bicicleta pueden mantenerse casi siempre.
¿Cuánto dura el dolor de la enfermedad de Sever?
Entre 2 semanas y 2 meses con el manejo adecuado. Sin tratamiento puede alargarse y afectar a la biomecánica del peque a medio plazo por las compensaciones.
¿Puede volver a aparecer después de curarse?
Sí. Mientras la placa de crecimiento del calcáneo no se osifique del todo, hacia los 14-15 años, el niño puede tener recaídas si retoma la actividad sin las precauciones adecuadas.
¿Qué calzado es el mejor para un niño con enfermedad de Sever?
Un calzado respetuoso con puntera ancha, suela flexible, ligera amortiguación en el talón y materiales transpirables. Se deben evitar botas rígidas, tacos altos y modelos con excesiva corrección del arco.
¿Necesita plantillas ortopédicas?
No siempre. Solo si la exploración del podólogo lo indica. En muchos casos basta con adaptar el calzado y usar una talonera de silicona básica durante la fase aguda.
Maribel Martínez · Podóloga pediátrica · Podiabel